3 motivos que hacen de Luxemburgo un destino imprescindible


Luxemburgo es un país absolutamente encantador. Ubicado en las fronteras de Bélgica, Francia y Alemania, este país detiene una cultura riquísima, así como su historia, arquitectura, costumbres, gente, gastronomía… Podríamos literalmente quedar acá todo el día citando buenas cosas acerca del país. Sí todavía no conoces este rico país, vea 3 razones por la cual debería conocerlo ya:  


1. La oportunidad de hablar varios idiomas


Luxemburgo es uno de los países más multiculturales que puedes encontrar en Europa. Por tener fronteras con Francia, Bélgica y Alemania, la cultura de este pequeño país europeo ha sufrido fuerte influencia de sus vecinos a lo largo de la historia. Hoy en día, el país tiene 3 idiomas como oficiales, el luxemburgués, el francés y el alemán, y la pluriculturalidad es tan grande que 99% de la población del país habla al menos 2 de esos 3 idiomas. Así que, si quieres practicar, ese es el lugar ideal.

2. Conocer al Palacio Gran Ducal


Luxemburgo es un Gran Ducado desde el siglo XIV, más precisamente del año de 1.353, y en los días actuales es la única nación que todavía permanece como un Gran Ducado, con su Gran Duque y todo. Este palacio es la residencia de su familia real, y por su historia centenaria y su arquitectura única, es un grande motivo de orgullo para los habitantes de ahí. El edificio es de estilo renacentista, donde el palacio es considerado uno de los edificios medievales más relevantes y conservados en la Edad Moderna.

3. La gente


Como dijimos en el primer tópico, Luxemburgo es uno de los países más pluriculturales del mundo. Eso explica que, de sus medio millones de habitantes, más o menos la mitad exacta es extranjera, lo que nos ayuda a entender por que la gente es tan acogedora, ya que los locales están acostumbrados a los extranjeros y los extranjeros saben como se siente cuando esta en un país que no es el tuyo. Acá, seguramente, tu adaptación no será un problema.