Los lugares más bonitos de Austria


Sin dudas Austria es uno de los países más bellos que puedes visitar en el mundo, y esa belleza esta compuesta por distintos aspectos, como su gastronomía riquísima, sus construcciones que mezclan perfectamente las tradiciones y la modernidad, pero sin perder el toque de la arquitectura austriaca, su historia milenaria y su gente que siempre te acoge bien… Por eses y otros motivos Austria es uno de aquellos países que si tienes la oportunidad debes visitar sí o sí, y abajo dejamos algunos de los rincones más emblemáticos de esa joya europea: 


1. Schönbrunn, Viena


El palacio de Schönbrunn es el lugar perfecto para que sientas un poco de esa atmósfera imperial que aún rodea toda Viena. Durante siglos fue la residencia de verano de la famosa familia real austriaca de los Habsburgo. Forma parte del Patrimonio Mundial de la Unesco y hay quien le denomina el Versalles vienés.

2. Abadía de Melk, Melk


La abadía de Melk es uno de los monasterios cristianos más famosos y visitados del mundo, y si la miras queda fácil descubrir la razón por ese numero de visitantes… ¡La arquitectura de la abadía es algo de otro planeta, simplemente bellísima! Fue inaugurada en 1089 y con toda esa historia milenaria trae una energía que no encontrarás igual. Uno de los puntos más interesantes es su biblioteca, con más o menos 80.000 volúmenes de valor incalculable.

3. Palacio Belvedere, Viena


El Palacio Belvedere es otro de los monumentales palacios imperiales que siguen impresionantemente bien conservados en Viena. Este impresionante palacio de estilo barroco está compuesto por dos edificios, el Alto Belvedere y el Bajo Belvedere. Fue también el palacio de verano del Príncipe Eugenio de Saboya y se destaca por sus bonitos jardines de tres niveles con grandes fuentes. Desde la parte más alta de los jardines se puede tener una vista única y esplendorosa de la ciudad de Viena.

4. Fortaleza de Hohensalzburg, Salzburgo


Esta fortaleza es la más grande y mejor conservada de Europa. Fue inaugurada en 1077 y hasta el siglo XVII siguió siendo reforzada con torres, muros y trincheras, lo que le dio la forma con la que la vemos hoy. Antigua residencia de arzobispos tiene un interior con habitaciones de estilo medieval, en la que destaca el Salón Dorado, y por su localización en el topo de una colina, desde ahí tienes unas vistas inigualables de la ciudad de Salzburgo.